En momentos en que el mundo no tiene muchos motivos de celebración, aparece una encuesta que revela que muy pronto las mujeres cruzarán la línea del poder y ocuparán el nada despreciable 50% de igualdad en los diferentes ámbitos laborales.
Es en los países ricos del primer mundo donde pesan estos resultados, que muestra la revista The Economist en su carátula del mes de enero de 2010. Tendremos que esperar muchos años en países como los nuestros para lograr que esa igualdad económica nos atropelle, pues la realidad sigue siendo que el hombre reciba un mejor sueldo y que la ejecutiva, si es soltera, gane mucho mejor que una ejecutiva casada y con hijos.
La moda juega un papel definitivo en el campo laboral. Cada día la nueva ejecutiva necesita guías y parámetros para proyectar su imagen con credibilidad y eficacia.
Los íconos actuales de mujeres poderosas, que a través de sus discursos sociales de primeras damas –como Michelle Obama, Carla Bruni, Letizia de Asturias o Rannia de Jordania– son ejemplo de una imagen bien manejada en la proyección de credibilidad. Utilizan la moda como herramienta indiscutible para sus viajes y presentaciones en público.
La moda y el diseño han tenido momentos trascendentales a lo largo de la historia. Por ahí derecho han nacido las tendencias. El tweed, por ejemplo, que hoy es uno de los materiales estrella en la nueva temporada, nos llegó gracias a la historia de amor de la diseñadora francesa Gabrielle Chanel con el Duque de Westminster. Inspirada en las chaquetas ecuestres de su amante, Chanel decidió regresar al mundo femenino luego de su largo receso durante la II Guerra Mundial, vistiendo a las mujeres con este material, hasta entonces reservado para los señores. Fue muy criticada. El tweed era considerado una textura masculina y para indumentaria campestre. Este tejido británico ha superado el paso del tiempo y hoy, entre las tendencias femeninas para la oficina, estará presente en chaquetas, abrigos, faldas y hasta pantalones, mezclando el look y la textura con chaquetas de cuero y de jean.
No hay comentarios:
Publicar un comentario